Aquí le mostramos cómo limpiar y mantener adecuadamente su dispositivo de vapeo.
Desmontar el dispositivo: Retire el tanque, la bobina y la batería (o módulo) del cigarrillo electrónico.
Limpia el tanque del cigarrillo electrónico: Si hay residuos o suciedad en el tanque, límpialo con una mezcla de agua tibia y bicarbonato de sodio, o una mezcla 50/50 de agua y vinagre. Utilice un paño suave, un hisopo de algodón o un cepillo pequeño para limpiar suavemente el interior.
Limpie la bobina: pásela por agua tibia durante 20 a 30 segundos. Sacuda el exceso de agua y déjelo secar por completo.
Limpie la batería (módulo) y la boquilla: utilice un paño suave o un hisopo de algodón humedecido en alcohol isopropílico o líquido limpiador de cigarrillos electrónicos. Concéntrese en limpiar roscas, conectores y espacios donde se puede acumular polvo o residuos.
Vuelva a ensamblar su dispositivo: una vez que su dispositivo esté completamente seco, vuelva a ensamblar su dispositivo de vapeo.
Inspeccione la unidad en busca de daños, reemplace las bobinas desgastadas o envejecidas y verifique el sello del tanque en busca de fugas. Asegúrese de limpiar su dispositivo cada 1 o 2 semanas para mantener un rendimiento óptimo.